Fraudes financieros: ¿Lección aprendida?


28Jun

El Bitcoin es el tema de moda por ser el último mecanismo con el cual están estafando a las personas. Ni para qué hablar de las cifras: son varios miles de personas que en diferentes países de Latinoamérica ya han perdido cientos de millones de dólares, y estos números seguramente seguirán creciendo.

Por estos días mucho se ha escrito acerca del Bitcoin, y diferentes portales han tratado de explicar qué es y cómo funciona. Lo importante es que esta moneda virtual, si bien no está regulada, controlada ni respaldada por un Banco Central, no es ilegal. Y aprovechándose de esto y de la falta de conocimiento que tienen las personas sobre el Bitcoin, han aparecido empresas “gestoras” que, ofreciendo rentabilidades superiores al 50% mensual han robado ya a miles de personas.

Lastimosamente estos fraudes no son nuevos. El año pasado fueron las libranzas las que ocuparon todos los titulares de prensa en Colombia. Algunas empresas gestoras ofrecían rentabilidades anuales superiores al 20% y así le robaron a miles de personas en muchos casos sus ahorros de toda la vida. Las libranzas son un activo regulado, legal, para nada nuevo y muy utilizado. Entonces ¿qué pasó?

Un par de años atrás el mecanismo utilizado fue el mercado de compraventa de divisas conocido como Forex (Foreign Exchange). Este mercado de especulación es el más grande del mundo, abierto las 24 horas ya que cuando en unos países duermen en otros comenzaban operaciones. Nuevamente ofreciendo rentabilidades sumamente atractivas por lo altas y rápidas de cobrar estas empresas gestoras se quedaron con el dinero de otras miles de personas.

Y bueno, no podemos dejar de mencionar a DMG, la pirámide más sonada en Colombia y cuya cabeza David Murcia fue detenido en Panamá con una colección de carros que envidiarían en una exhibición internacional.

De los fraudes mencionados podemos identificar varias cosas:

  • Garantizan rentabilidades “sospechosamente” altas.
  • Comienzan funcionando bien, cumpliendo rigurosamente con los pagos y compromisos ante sus clientes, y luego de un momento a otro dejan de funcionar.
  • Utilizan mecanismos legales para darle ese aire de legitimidad al negocio y poder convencer a las personas para que les entreguen su dinero.
  • Hay un intermediario (o gestor) que es quien organiza, administra, y en últimas se queda con el dinero.
  • Se aprovechan en muchos casos del tamaño o la internacionalidad de la operación para convencer a las personas de participar.
  • Las rentabilidades en ningún caso obedecen a procesos productivos o de generación de valor.

Entonces, ¿por qué es tan fácil caer en estos fraudes? Muy sencillo: las personas por naturaleza tenemos la ilusión, el sueño de mejorar nuestra calidad de vida y nuestro bienestar a la mayor brevedad posible. La experiencia me ha demostrado que no nos preparamos para hacerlo con tiempo y de manera planeada, por el contrario queremos que sea rápido y fácil. Es como ganarse la lotería. Y esto sumado a las hábiles tácticas de sus gestores, hace que creamos en esos sueños con promesas de grandes retornos económicos perdiendo de vista la sensatez, la lógica y la planeación de las inversiones. Claro, todos tenemos perfiles de riesgo diferentes, y diferentes capacidades para soportar una pérdida económica, pero en mayor o menor grado compartimos esas ansias de tener más dinero para comprar bienes que queremos o que otros tienen, y así vivir una experiencia mejor de vida.

Por esto, además de seguir su estrategia de inversiones en su Plan Financiero Personal es importante aprender de lo anterior y tener presentes las siguientes recomendaciones:

  • No todos los productos legales son necesariamente opciones de inversión legítimas. Depende de quién y cómo las ejecute. A veces es difícil saber esto. Ante la duda, absténgase.
  • Las rentabilidades exageradamente altas, rápidas y garantizadas no existen. Desconfíe siempre.
  • Las rentabilidades altas pueden ser viables si tienen un proceso productivo o de generación de valor que las respalde. Las empresas generan valor gracias al sus actividades y al trabajo de sus empleados.
  • Hay negocios de intermediación rentables, pero infórmese bien antes de tomar una decisión de inversión. Averigüe bien cómo se produce esa rentabilidad.
  • Si la rentabilidad que le ofrecen depende de que usted incorpore más personas al esquema o “modelo de negocio” desconfíe inmediatamente.
  • Si en el “esquema de inversión” que le propongan no puede disponer de sus recursos inmediatamente, desconfíe.
  • Si el respaldo es únicamente una página web, desconfíe.
  • Si no tiene una supervisión o control por parte de la legislación local, desconfíe.
  • Si tiene que girar su dinero a otro país para participar, desconfíe.

Aprender de estas lecciones ha sido doloroso. Por esto tenga en cuenta estos consejos al momento de tomar sus decisiones de inversión y no ser otra víctima más. Luego de todas estas experiencias, si usted quiere dormir tranquilo, invertir bien e incrementar su patrimonio, lo mejor es que aprenda a desarrollar un Plan Financiero con unas metas claras, plazos realistas y un seguimiento riguroso. Busque rentabilidades de acuerdo al mercado y tenga paciencia. Si quiere alcanzar sus objetivos de riqueza, el dinero fácil no es el camino. Desconfíe, y recuerde finalmente que “de eso tan bueno no dan tanto”.

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